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En busca de la razón. El otro día me
entró curiosidad por saber que era la cosa más valiosa que
tenía, busqué y busqué y no me decidía. Entonces se
presentaron ante mis varios de los sentimientos.
Empezó a hablar la Envidia diciendo;
"Todavía no tienes lo más valioso que existe, todos los demás
lo tienen, pero tú no..."
La Ira contestó: "Sí, la Envidia tiene
razón, entonces la solución es fácil, acaba con todos los que
tengan algo más valioso que tú y de esa manera tú vas a tener
más cosas valiosas".
Le siguió la Tristeza; "Ahhh, buuaa,
este mundo es injusto... tú no tienes nada valioso, así que
creo que la Ira y la Envidia tienen razón"
De repente se escuchó un ruido muy
fuerte, era el Honor, buscando nuestra atención... y venía
acompañado y en bien entendimiento con la Indignación, dijo el
Honor: "Debería darles vergüenza en hablar de esa manera", "si
es indignante" dijo la Indignación.
Se acercó lentamente la Timidez, que
venía escondido detrás del Miedo. Y dijeron casi a coro "¿Por
qué no se dejan de esas cosas?, mejor vamos a quedarnos con lo
que ya tenemos, no busquemos más allá."
La Perspicacia se levantó y dio su punto
de vista "Uhmm, veo claramente que se han dividido en dos
grupos... uno que dice que necesitamos buscar las cosas
valiosas en los demás y quitárselas, y otro grupo que dice que
de esta manera estamos bien... mmm, creo que deben ponerse de
acuerdo"
La Duda parecía confundida y dijo
titubeando "Si son dos grupos y la razón la tienen los que
creen que así estamos bien, sin cosas valiosas pero bien...
¿verdad que si?, bueno si lo vemos desde otro punto de
vista... eh... mmm ahhh... no sé" en ese momento la Duda salió
del cuarto y la acompañó la Locura.
De pronto una voz grave y a penas se
escuchó, era el Odio que dijo enojado: "No sean metidos y cada
quien dedíquese a lo suyo, son una bola de holgazanes".
Llegada la noche las discusiones
seguían, todos opinaron sin llegar a ninguna conclusión, pero
llegó la Alegría y contagiosamente organizó una fiesta, ¿por
qué la hizo? quién sabe, sólo ella y la Locura sabían.
En lo que ellos festejaban yo decidí
dormir para dejar de pensar en todo éso..
Al despertar empecé a oler un rico aroma
a rosas... mi desayuno estaba en mi cama. Cuando logré abrir
los ojos vi a mi amada, que con tremenda sonrisa me dio un
beso y los buenos días. En ese momento llegó el único
sentimiento que no había visto la noche anterior, me hizo
entender que era lo más valioso que tenía. Explicarlo con
palabras sería imposible, pero si un día se acerca a ustedes
un sentimiento llamado el Amor, síganlo y traten de ser
felices aunque este sentimiento no tenga nada que ver con la
razón, y aunque a veces vaya acompañado de la locura, la
tristeza y muchos sentimientos más, créanme, vale la pena.
Solamente no olviden que su pareja busca las mismas cosas que
ustedes, así que compartan todo lo que puedan. Sólo háganle
saber lo mucho que la aprecian... Fin, ¿o principio? dijo la
duda. ¿Tú sabrás?
¡Dios les bendiga!
Amén |