Un Señor que tenía mucho dinero se va de
cacería al África y se lleva su perrito para no sentirse tan solo
en aquellas regiones. Ya en la expedición, el perrito empieza a
corretear mariposas y cuando se da cuenta ya andaba muy lejos del
grupo del Safari, así que empieza a vagar perdido por la selva,
cuanto en eso ve a lo lejos que viene una pantera a toda velocidad
sobre él.
- ¡AHORA SI me metí en la grande!, (piensa el perrito), y analiza
rápido que hacer.
En eso ve unos huesos de un animal muerto y se
pone a mordisquearlos, en cuanto la pantera está a punto de
atacarlo el perrito dice:
-AH, QUE RICA PANTERA ME ACABO DE COMER!, La pantera se frena
bruscamente y sale despavorida huyendo del perrito y pensando: -¡DE LA QUE ME SALVE !, ¡POR POCO ME COME A MI
TAMBIÉN !.
Un mico que andaba trepado por un árbol
cercano y que había visto como estuvo todo el show, sale corriendo
tras de la pantera para contarle como se la había hecho el
perrito, quien alcanza a ver que el mico le va con el chisme a
la pantera. El mico alcanza a la pantera y le cuenta todo el
rollo, entonces la pantera enojada dice: -ESTE PERRO ME LAS VA A PAGAR, AHORA VA A SABER
QUIEN ESPANTA A QUIEN, ¡Trépate! le dice al mico, VAMOS A
ALCANZARLO y salen a toda velocidad a buscar al perro. El perrito
ve a lo lejos que la pantera viene tras de él de nuevo y esta vez
sobre ella trae montado al mico,
-¡AH, MICO CHISMOSO!, Y ¡AHORA SI! ¿QUE VOY A HACER?, el
perrito en vez de salir huyendo se queda sentado dándoles la
espalda como si no los hubiera visto, y en cuanto la pantera está
apunto de atacarlo de nuevo el perrito dice:
-HACE COMO MEDIA HORA QUE MANDE A ESTE MICO A
QUE ME TRAJERA OTRA PANTERA, Y TODAVÍA NO VUELVE CON ELLA.
P.D. Nunca nos demos por derrotados. ¡Luchemos!
Recuerda las Palabras de tu Señor:
Hebreos 12:1-4
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan
grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado
que tan fácilmente nos enreda, y corramos con perseverancia {O:
paciencia} la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en
Jesús, el autor y consumador de la fe; quien por el gozo que tenía
por delante sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se ha
sentado a la diestra del trono de Dios. Considerad, pues, al que
soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no
decaiga vuestro ánimo ni desmayéis. Pues todavía no habéis
resistido hasta la sangre combatiendo contra el pecado.”
¡Dios les bendiga!
Amén