"...y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin
del mundo. Amén" Mateo 28:20
Amado corazón:
Tú no estás solo, jamás lo has estado y nunca
lo estarás. Dios está contigo en cada segundo de tu vida, más
cerca que tus propios pensamientos. Sólo es tu idea la que te hace
creer que Dios te puede abandonar, pero esto es imposible.
Te voy a explicar: Dios está en el aire que
estás respirando y te da la vida. Si te pones, la mano en el
corazón, verás que ese latido de vida es Dios en tu corazón. El
sol que nos viene alumbrar cada mañana es una bendición de Dios
para ti, para que vivas y seas feliz.
¡Tú no tienes porqué estar triste nunca! El
estado natural del hombre es la alegría, lo que pasa es que
vivimos quejándonos por todo lo malo, en vez de dar gracias por
todo lo que tenemos y esto nos pone tristes.
Comienza ya a dar gracias por el aire que
respiras, cada objeto de vestir o de adorno que llevas en el
cuerpo, por la cama que tienes, por cada pedacito de comida que te
llevas a la boca, por cada canción que te sabes. Cada vez que
pienses en quejarte, busca algo por lo cual dar gracias a Dios.
Acostúmbrate a decir por todo "Gracias Padre". Tú vas a ver como
tu mundo va a cambiar.
Comienza a sonreírle a todo, y no importa lo
que te diga la gente, es mejor sonreír que estar mal encarado.
Sonríele al guardia, al médico, al abogado, al barrendero, al
ascensorista, al cajero, a los que cocinan, al chofer, a la
enfermera. Sonríele al mundo y verás que el mundo te sonreirá
también. El rencor y el odio son la madre de la infelicidad.
Comienza a perdonar ya a todo el mundo, no
importa lo que te hayan hecho o dicho, eso es problema del que
condena; el tuyo es el de perdonarlos. Diles: Te doy mi amor y mi
perdón.
Si hablan mal de ti, te critican o te condenan,
eso no importa, de los más grandes seres se han dicho las peores
cosas. Piensa: Si eso lo dicen, ¿dónde está lo que hacen? Yo soy
un ser que hago y sólo me entiendo con los que hacen y no con los
que dicen. Decir, cualquiera dice: para hacer hay que saber y yo
soy un ser de acción.
Si has perdido algo o te han robado, eso
tampoco importa. Acuérdate que lo verdaderamente valioso y eterno
en ti nadie te lo puede quitar, es tu Ser y tu derecho soberano de
sentir y pensar. "Lo maravilloso de cuando se pierde es que
siempre nos queda Dios".
Acostúmbrate a bendecir en vez de maldecir o
decir malas palabras y verás que las cosas se transforman. Di
constantemente a todas las cosas y a todas las personas, no
importa lo que sean, hagan o digan, "Dios te Bendice".
Cada vez que no sepas qué hacer y estés
desesperado y no te acuerdes de nada, repite simplemente el nombre
de Dios tantas veces como te sea necesario y verás milagros.
¡Dios les bendiga!
Amén