Hoy, YO DIOS, estaré manejando todos tus
problemas. Por favor recuerda que no necesito tu ayuda. Si te
enfrentas a una situación que no puedes manejar, no intentes
resolverla. Te pido amablemente que la coloques en la bandeja
"Algo que sólo Dios puede hacer". Me encargaré
del asunto en Mi tiempo, no en el tuyo. Una vez que hayas
depositado tu problema en dicha bandeja no te aferres más a él o
pretendas retirarlo de allí. El aferrarte o retirar tu problema,
sólo hará que se retrase la solución del mismo. Si fuese una
situación que tú consideres puedes manejar por ti mismo; te pido
no obstante, que por favor lo consultes conmigo en oración, para
que puedas asegurarte de que tomarás la decisión adecuada. Debido
a que yo no duermo nunca ni me adormezco jamás.
No hay razón por la cual tengas que perder tu
sueño en la madrugada a causa de las preocupaciones. . . .
Descansa en Mí.
Si deseas contactarme, estoy a la distancia de
una oración. Además considera lo siguiente: Sé feliz con lo que
tienes.
Si encuentras difícil el dormir por las noches,
recuerda a las familias desamparadas que no tienen un lecho dónde
dormir.
Si te encuentras atorado en el tráfico, no
desesperes. Hay gente en este mundo para quienes tan solo manejar
es un privilegio.
¿Has tenido un mal día en el trabajo? Piensa en
aquellos que están por años sin poder conseguir uno.
¿Estás descorazonado(a) por una relación
sentimental deteriorada? Piensa en aquellos que no saben lo que es
amar y que jamás han sido amados.
¿Te entristeces porque se termina el fin de
semana? Piensa en la mujer con vestidos raídos, que trabaja 18
horas al día lavando ropa ajena, a fin de alimentar a sus hijos.
¿Se dañó tu vehículo en medio de la carretera y
lejos de toda ayuda posible?. Piensa en los parapléjicos que con
el mayor gusto tomarían tu lugar por caminar la distancia.
Has notado que te aparecen nuevas canas?.
Piensa en los enfermos de cáncer bajo quimioterapia, que desearían
tener tu cabello.
¿Has llegado a los 40 y te has enfrentado a una
terrible pérdida y te preguntas: ¿Cuál es el propósito de esta
prueba?. . . . .Sé agradecido. Existieron muchos que no vivieron
hasta esa edad para averiguarlo.
¿Te encuentras en un momento de la vida con que
eres objeto de la amargura, ignorancia, pequeñez o envidia de la
gente? Recuerda, las cosas podrían ser peores. Tú podrías ser uno
de ellos.
¿Sientes que no ayudas a los demás como
quisieses? Parte de la solución está en tus manos; envíales este
carta, podrías sin quererlo iluminar el día de alguien más.
¿Sientes que no tienes un amigo? "Recuerda que
uno te está enviando este mensaje". La oración es uno de los dones
que Dios nos ha dado. No cuesta nada y nos concede cantidad de
premios.
Sigamos orando uno por el otro.
¡Dios les bendiga!
Amén