"no
dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre,..."
Hebreos 10:25
Es una
enfermedad muy común en los miembros de la Iglesia y ataca
repentinamente el domingo por la mañana y los días que hay estudio
bíblico por la tarde, el hermano o hermana no siente ningún
síntoma, hace sus tareas, cumple con su trabajo, va al mercado a
hacer sus compras, va de visita o de paseo, no importa si está
lloviendo, come bien, duerme bien, pero cerca de la hora de ir a
la Iglesia le ataca el virus, su ánimo decae, se siente mal, le
duele el cuerpo, cree que tiene fiebre y que necesita descansar y
continúa hasta que el servicio ha terminado o un poco antes.
Cuando su familia regresa de la Iglesia ya le encuentran mejor.
¡Grande es el Milagro!
Esto se
repite cada semana, el paciente puede hacer de todo durante toda
la semana, se siente en forma para hacer de todo, no siente ningún
malestar, su espíritu se siente alegre, ríe, goza, disfruta de la
vida, ve la televisión, lee el periódico o alguna revista, nada
hace presagiar que esté enfermo. Pero cuando llega las 9.00 a.m.
del domingo o las 6.00 p.m. de los demás días, el virus empieza a
atacar y el ciclo de la enfermedad se repite.
Características peculiares de esta enfermedad, son:
1.- Solo
ataca a los miembros de la Iglesia.
2.- Nunca
aparece en otros días de la semana.
3.- Los
síntomas pueden variar en cada caso, pero no quitan el apetito ni
el sueño.
4.- Nunca
permanece por más de unas horas en esos días.
5.-
Generalmente empieza a atacar al jefe de la familia o a la esposa
y contagia a toda la familia si no se cura a tiempo.
6.-
Ninguno llama a un médico para atender este caso.
7.- Es
grave y fatal para el alma, todas sus víctimas están en el
infierno.
8.- No
hay remedio humano para este mal, lo único recomendado por Dios es
un sincero arrepentimiento, confesar los pecados y humillarnos
ante Dios. Suplicar su gracia.
9.- El
nuevo nacimiento y la sangre de Cristo es el antídoto.
10.- Es
una plaga peligrosa y barre con miles cada año, llevándoles
prematuramente a la destrucción.
RECOMENDACIONES:
Si alguno
padece esta grave enfermedad, recurre inmediatamente a Jesucristo,
Él y Su Sangre dentro de nosotros no permitirá que esta enfermedad
nos ataque y nos destruya. ESCUCHA ESTA ADVERTENCIA DADA A TIEMPO
¡Dios les
Bendiga!
Amén
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