|
"Buscad a Jehová y
su poder; buscad su rostro continuamente."
1 Crónicas
16:11
Cuando te
levantabas esta mañana te observaba y esperaba que me
hablaras, aunque fuera unas pocas palabras, preguntando mi
opinión o agradeciéndome por algo bueno que te sucediera
ayer. Pero noté que estabas muy ocupado buscando la ropa
adecuada para poderte ir al trabajo.
Seguí esperando de
nuevo. Mientras corrías por la casa arreglándote supe que
había unos cuantos minutos para que te detuvieras y me
dijeras HOLA, pero estabas demasiado ocupado.
Te observé
mientras ibas rumbo al trabajo y esperé pacientemente todo
el día. Con todas tus actividades supongo que estabas
demasiado ocupado para decirme algo. Pero esta bien....
aún quedaba mucho tiempo.
Después encendiste
el televisor, el ordenador para ver el e-mail. Esperé
pacientemente, mientras veías el televisor, cenabas, pero
nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.
A la hora de
dormir creo que estabas muy cansado. Después de decirle
buenas noches a tu familia caíste en tu cama de inmediato
y te dormiste.
No hay problema
porque quizá no te des cuenta de que siempre estoy ahí
para ti. Tengo más paciencia de la que te imaginas.
También quisiera enseñarte cómo tener paciencia con otros.
Te amo tanto que
espero todos los días por una oración, un pensamiento o un
poco de gratitud de corazón.
Bueno, te estás
levantando de nuevo, y otra vez esperaré sin nada más que
mi amor por ti, esperando que el día de hoy me dediques un
poco, un poquito de tu tiempo.
Que tengas un buen
día. Tu padre: DIOS
¡Dios les bendiga!
Amén
|