|
"Pues
si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a
vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los
cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" Mateo
7:11
Un
joven muchacho estaba a punto de graduarse , hacia muchos
meses que admiraba un hermoso coche deportivo que vio en
un concesionario, sabiendo que su padre podría comprárselo
le dijo que ese coche era todo lo que quería.
Conforme se acercaba el día de graduación, el joven
esperaba por ver alguna señal de que su padre hubiese
comprado el coche. Finalmente, en la mañana del día de
graduación, su padre le llamó a que fuera a su habitación.
Le dijo lo orgulloso que se sentía de tener un hijo tan
bueno y lo mucho que lo amaba.
El
padre tenia en sus manos una hermosa caja de regalo.
Curioso y de algún modo decepcionado, el joven abrió la
caja y lo que encontró fue una hermosa Biblia de cubiertas
de piel y con su nombre escrito con letras de oro. Enojado
le gritó a su padre diciendo: "con todo el dinero que
tienes, y lo único que me das es esta Biblia" y salió de
la casa. Fue tanta la decepción del joven que se fue de la
casa a hacer su vida.
Pasaron muchos años y el joven se convirtió en un exitoso
hombre de negocios. Tenía una hermosa casa y una bonita
familia, pero cuando supo que su padre que ya era anciano
estaba muy enfermo, pensó en visitarlo.
No lo había vuelto a ver desde el
día de su graduación. Antes que pudiera partir para verlo,
recibió un telegrama donde decía que su padre había
muerto, y le había heredado todas sus posesiones, por lo
cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su padre para
arreglar todos los tramites de inmediato.
Cuando
llegó a la casa de su padre, una tristeza y
arrepentimiento llenó su corazón. De pronto, empezó a ver
todos los documentos importantes que su padre tenia y
encontró la Biblia que en aquella ocasión su padre le
había dado. Con lágrimas, la abrió y empezó a hojear sus
páginas. Su padre cuidadosamente había subrayado un verso
en Mateo 7:11 "Y si vosotros siendo malos, sabéis
dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuanto más nuestro
Padre Celestial dará a sus hijos aquello que le pidan"
Mientras leía esas palabras, unas llaves de coche cayeron
de la Biblia. Tenían una tarjeta del concesionario de
coches donde había visto ese coche deportivo que había
deseado tanto. En la tarjeta estaba la fecha del día de su
graduación y las palabras: TOTALMENTE PAGADO.
¿Cuantas veces hemos rechazado y perdido las Bendiciones
de Dios porque no vienen envueltas en paquetes hermosos,
como nosotros esperamos y por no abrir su Palabra, la
Biblia?
¡Dios
les bendiga!
Amén
|