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"Dad
gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para
con vosotros en Cristo Jesús" 1 Tesalonicenses 5:18
Un
alma recién llegada al cielo se encontró con un ángel. El
ángel llevó al alma a un recorrido por el cielo.
Ambos
caminaron paso a paso por unos grandes talleres llenos con
otros ángeles. El ángel se detuvo frente a la primera
sección y dijo: "Esta es la sección de recibo".
Aquí,
todas las peticiones hechas a Dios mediante la oración son
recibidas. "El alma miró a la sección y estaba
terriblemente ocupada con muchos ángeles clasificando
peticiones escritas en voluminosas hojas de papel de
personas de todo el mundo.
Ellos
siguieron caminando hasta que llegaron a la siguiente
sección y el ángel le dijo: "Esta es la sección de
empaquetado y entrega".
Aquí,
las gracias y bendiciones que la gente pide, son empacadas
y enviadas a las personas que las solicitaron. El alma vio
cuán ocupada estaba. Había tantos ángeles trabajando en
ella como tantas bendiciones estaban siendo empaquetadas y
enviadas a la tierra.
Finalmente, en la esquina más lejana del cuarto, el ángel
se detuvo en la última sección. Para su sorpresa, sólo un
ángel permanecía en ella ocioso haciendo muy poca cosa.
"Esta es la sección del agradecimiento" dijo el ángel al
alma. "¿Cómo es que hay tan poco trabajo aquí?" - preguntó
el alma.
"Esto es lo peor"- contestó el
ángel. Después que las personas reciben las bendiciones
que pidieron, muy pocas envían su agradecimiento.
¿Cómo
uno agradece a las bendiciones de Dios?
"Simple" contestó el ángel, "Solo tienes que decir,
Gracias Señor"
Gracias Señor, por darme el regalo más grande; por enviar
a tu hijo unigénito a morir por mis pecados y darme la
salvación, la vida eterna por medio de Jesús.
¡Dios
les bendiga!
Amén
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