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"Y no
sólo esto, sino que también nos gloriamos en la
tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce
paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba,
esperanza;" Romanos 5:3-4
Se
cuenta de cierto campesino que tenía una mula ya vieja. En
un lamentable descuido, la mula cayó en un pozo que había
en la finca. El campesino oyó los bramidos del animal, y
corrió para ver lo que ocurría. Le dio pena ver a su fiel
servidora en esa condición, pero después de analizar
cuidadosamente la situación, creyó que no había modo de
salvar al pobre animal, y que más valía sepultarla en el
mismo pozo. El campesino llamó a sus vecinos y les contó
lo que estaba ocurriendo y los enlisto para que le
ayudaran a enterrar la mula en el pozo para que no
continuara sufriendo. Al principio, la mula se puso
histérica. Pero a medida que el campesino y sus vecinos
continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino
a su mente. A la mula se le ocurrió que cada vez que una
pala de tierra cayera sobre sus lomos. ¡ELLA DEBÍA
SACUDIRSE Y SUBIR SOBRE LA TIERRA! Esto hizo la mula
palazo tras palazo. "¡SACÚDETE Y SUBE. Sacúdete y sube,
sacúdete y sube!" repetía la mula para alentarse a sí
misma. No importaba cuan dolorosos fueran los golpes de la
tierra y las piedras sobre su lomo, o lo tormentoso de la
situación, la mula luchó contra el pánico, y continuó
SACUDIÉNDOSE Y SUBIENDO. A sus pies se fue elevando de
nivel el piso. Los hombres sorprendidos captaron la
estrategia de la mula, y eso los alentó a continuar
paleando. Poco a poco se pudo llegar hasta el punto en que
la mula cansada y abatida pudo salir de un brinco de las
paredes de aquel pozo. La tierra que parecía que la
enterraría, se convirtió en su bendición, todo por la
manera en la que ella enfrentó la adversidad. ¡ASÍ ES LA
VIDA! Si enfrentamos nuestros problemas y respondemos
positivamente, y rehusamos dar lugar al pánico, a la
amargura, y las lamentaciones de nuestra baja autoestima,
las adversidades, que vienen a nuestra vida a tratar de
enterrarnos, nos darán el potencial para poder salir
beneficiados y bendecidos.
¡Dios
les bendiga!
Amén
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