|
"Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo
hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después."
Juan 13:7
Dos Ángeles viajeros se pararon para
pasar la noche en el hogar de una familia muy adinerada. La
familia era ruda y no quiso permitirles a los Ángeles que se
quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. En vez
de ser así, a los Ángeles les dieron un espacio pequeño en
el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus
camas en el duro piso, el Ángel más viejo vio un hueco en la
pared y lo reparó. Cuando el Ángel más joven preguntó ¿por
qué?, el Ángel más viejo le respondió, "Lo que yo hago, tú
no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después." La
siguiente noche, el par de Ángeles vino a descansar en la
casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y
su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la
poca comida que la familia pobre tenía, la pareja les
permitió a los Ángeles que durmieran en su cama donde ellos
podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció,
al siguiente día, los Ángeles encontraron bañados en
lágrimas al Señor y a su Esposa. La única vaca que tenían,
cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía
muerta en el campo. El Ángel más joven estaba furioso y
preguntó al Ángel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto
hubiera pasado? El primer hombre lo tenía todo, sin embargo
tú lo ayudaste; El Ángel más joven le acusaba. La segunda
familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo
todo, y tú permitiste que la vaca muriera. "Lo que yo hago,
tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.," le
replicó el Ángel más viejo. "Cuando estábamos en aquel
sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro
almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el
propietario estaba tan obsesionado con avaricia y no
dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco,
de manera tal que nunca lo encontraría." "Luego, anoche
mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel
de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo
le di a la vaca en su lugar. "Lo que yo hago, tú no lo
comprendes ahora; mas lo entenderás después.." Algunas
veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no
salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente
necesitas confiar en que cualquiera que fueran las cosas que
vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrías no saber
esto hasta un poco más tarde...
-
¡Dios
les Bendiga!
-
Amén
|