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"Porque de
tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna." Juan 3:16
Es la
tarde de un viernes típico y estas manejando hacia tu casa.
Sintonizas la radio. El noticiero cuenta una historia de
poca importancia: En un pueblo lejano han muerto 3 personas
de alguna gripe que nunca antes se había visto. No le pones
mucha atención a tal acontecimiento...
El lunes
cuando despiertas, escuchas que ya no son 3, sino 30.000
personas las que han muerto en las colinas remotas de la
India. Gente del Control de enfermedades de EE.UU., ha ido a
investigar.
El
martes ya es la noticia más importante en la primera plana
del periódico, porque no solo es la India, sino Pakistán,
Irán y Afganistán y pronto la noticia sale en todos los
noticieros. Le están llamando "La Influencia Misteriosa" y
todos se preguntan. ¿Cómo vamos a controlarla?
Entonces
una noticia sorprende a todos. Europa cierra sus fronteras,
no habrá vuelos a Francia desde la India, ni de ningún otro
país en el cual se haya visto la enfermedad. Por lo del
cierre de fronteras estas viendo las noticias cuando
escuchas la traducción de una mujer, en Francia, que dice
que hay un hombre en el hospital muriendo de la "Influencia
Misteriosa". Hay pánico en Europa. La información dice que
cuando tienes el virus, es por una semana y ni cuenta te
das. Luego tienes 4 días de síntomas horribles y mueres.
Inglaterra cierra también sus fronteras, pero es tarde, pasa
un día más y el presidente de los Estados Unidos cierra las
fronteras a Europa y Asia, para evitar el contagio en el
país, hasta que encuentren la cura... Al día siguiente la
gente se reúne en las iglesias a orar por una cura y entra
alguien diciendo: Prendan la radio, y se oye la noticia: 2
mujeres han muerto en Nueva York. En horas, parece que la
cosa invade a todo el mundo. Los científicos siguen
trabajando para encontrar el antídoto, pero nada funciona.
De repente, viene la noticia esperada: Se ha descifrado el
código de ADN del Virus. Se puede hacer el antídoto... Va a
requerirse la sangre de alguien que no haya sido infectado y
de hecho en todo el país se corre la voz de que todos vayan
al Hospital central para que se les practique un examen de
sangre. Vas de voluntario con tu familia, junto a unos
vecinos, preguntándote ¿qué pasará? ¿Será esto el fin del
mundo? ...De repente el doctor sale gritando un nombre que
ha leído en su cuaderno. El más pequeño de tus hijos está a
tu lado, te agarra la chaqueta y dice: -¡Papi, ese es mi
nombre! Antes de que puedas reaccionar se están llevando a
tu hijo y gritas: - ¡Esperen!. Y ellos contestan: -Todo está
bien, su sangre está limpia, su sangre es pura. Creemos que
tiene el tipo de sangre correcta. Después de 5 largos
minutos salen los médicos llorando y riendo. Es la primera
vez que has visto a alguien reír en una semana. El doctor de
mayor edad se te acerca y dice: -¡Gracias, señor!, la sangre
de su hijo es perfecta, está limpia y pura, puede hacer el
antídoto contra esta enfermedad... La noticia corre por
todas partes, la gente está orando y riendo de felicidad. En
eso el doctor se acerca a ti y a tu esposa y dice: -¿Podemos
hablar un momento? Es que no sabíamos que el donante sería
un niño y necesitamos que firmen este formato para darnos el
permiso de usar su sangre. Cuando estas leyendo el documento
te das cuenta de que no ponen la cantidad que necesitarán y
preguntas: -¿Cuánta sangre? ...La sonrisa del doctor
desaparece y contesta: -No pensábamos que era un niño. No
estábamos preparados. ¡¡¡La necesitamos toda!!! No lo puedes
creer y tratas de contestar: -"¡¡Pero, pero...!! "El doctor
te sigue insistiendo: -Usted no entiende, estamos hablando
de la cura para todo el mundo. Por favor firme, la
necesitamos toda. Tu preguntas: -¿Pero no pueden darle una
transfusión? Y viene la respuesta: -Si tuviéramos sangre
limpia podríamos... ¿Firmará?....... Por favor.....
¡¡Firme!!........ En silencio y sin poder sentir los mismos
dedos que tienen la pluma en la mano lo firmas. Te
preguntan: -¿Quiere ver a su hijo? Caminas hacia esa sala de
emergencia donde tu hijo esta sentado en la cama diciendo:
-¿¡Papi!?, ¿¡Mami!? ¿Qué pasa? Tomas su mano y le dices:
-Hijo, tu mami y yo te amamos y nunca dejaríamos que te
pasará algo que no fuera necesario, ¿comprendes eso?
Entonces el doctor regresa y te dice: -Lo siento,
necesitamos empezar, gente en todo el mundo esta muriendo...
¿se pueden ir? ¿Puedes darle la espalda a tu hijo y dejarlo
allí?... mientras el te dice, -¡Papá?, ¡Mamá? ¿Por qué me
están abandonando?
A la
siguiente semana cuando hacen una ceremonia para honrar a tu
hijo, algunas personas se quedan dormidas en casa, otras no
vienen porque prefieren ir de paseo o ver un partido de
fútbol y otras vienen a la ceremonia con una sonrisa falsa
fingiendo que les importa. Quisieras pararte y gritar:
-"¡¡Mi hijo murió por ustedes!!, ¿qué no les importa?" Eso
es lo que Dios quiere decir: -"¡¡Mi hijo murió!!, ¿qué no
saben cuanto los amó?"
Es
curioso lo simple que es para la gente desechar a Dios y
después preguntarse porque el mundo va de mal en peor. Es
curioso como nos creemos todo lo que leemos en el periódico,
pero cuestionamos lo que la Biblia dice. Es curioso como
cada uno quiere irse al cielo argumentando que ellos no
tienen que creer, pensar, decir, o hacer nada de lo que la
Biblia dice. Es curioso como alguien dice: -"Yo creo en
Dios", pero con sus acciones muestra que sigue a otros. Es
curioso como puedes enviar cientos de "bromas" a través de
un correo electrónico..., mismas que se esparcen como un
fuego voraz, pero cuando envías mensajes acerca de Dios la
gente lo piensa dos veces acerca de compartirlos con otros.
Es curioso como la lujuria, la crueldad, la vulgaridad y lo
obscena pasa libremente a través del ciberespacio, pero la
discusión publica de Jesús es suprimida en las escuelas y en
el lugar de trabajo. ¿ES CURIOSO, VERDAD? Más curioso como
alguien puede estar tan encendido por Cristo en Domingo,
pero ser un cristiano invisible el resto de la semana. Es
curioso que cuando termines de leer este mensaje, no lo vas
a enviar a muchos de los que están en tu listado de
direcciones, porque no estas seguro de lo que ellos creen.
De lo que ellos vayan a pensar. No te detengas de
enviárselos. Es curioso como nos preocupamos más por lo que
la gente piense de mi que por lo que Dios pueda pensar de
mi.
¡Que
Dios te bendiga!
Amén
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