Hace más de 1900 años,
nació un hombre contrariamente a todas las leyes de la vida en una
pequeña aldea y en un humilde pesebre, entre animales y pastores,
hijo de una mujer del campo. Este hombre vivió en la pobreza y fue
criado en la oscuridad. Nunca tuvo una familia, ni un hogar, ni
siquiera tuvo una piedra donde recostar su cabeza. Trabajó en un
taller de carpintería hasta que tenía 30 años, entonces durante
tres años fue un predicador viajero.
No poseía riquezas ni influencias. Sus parientes eran gente común, no fue al colegio, ni
tuvo preparación o educación alguna. Pero, durante su infancia
provocó pánico a un rey y en su niñez dejó asombrados a sabios y
doctores, caminó sobre las aguas como en el mismo pavimento y
aquietó al embravecido mar. Sanó a las multitudes sin medicinas y
no cobró nada por sus servicios...de hecho, ha sido el único que
ha podido darle vida a los muertos.
Este hombre no tenía otras
credenciales que su propia persona. Cuando era jóven y por
predicar sobre Dios, la opinión popular se volvió en su
contra, pasó ante la farsa de un juicio siendo inocente. Sus
mejores "amigos" huyeron..... uno le negó y otro le entregó en
manos de sus enemigos, quienes le maltrataron, le azotaron y
golpearon hasta desfigurarle el rostro, fue objeto de burla,
además le insultaron y escupieron; luego de enterrarle una corona
de espinas, lo clavaron en una cruz entre dos ladrones y mientras
moría, sus verdugos echaban suertes sobre la única pieza de su
propiedad... su abrigo. Al morir fue descolgado y puesto en
una tumba prestada gracias a la caridad de un amigo.
Nunca escribió un
libro... pero en todo el mundo no cabrían todos los libros que
sobre El se han escrito. Nunca fundó una escuela... pero todas
ellas juntas ni siquiera pueden jactarse de tener tantos
estudiantes. Nunca escribió una canción.. pero El ha provisto
temas para más canciones que todos los compositores juntos.
Nunca practicó la psicología, pero El ha sanado más corazones
quebrantados que todos los doctores juntos.
Una vez a la semana en
todo el mundo, las multitudes dejan todo para ir a las Asambleas,
Cultos, Reuniones de Adoración y en Diciembre hasta los que no
creen en El celebran su nacimiento. Este evento dividió en dos
períodos nuestra historia. Casi 20 largos siglos han venido y se
han ido... pero El sigue siendo la pieza central de la humanidad.
Todas las guerras, ejércitos, reyes y grandes hombres han pasado
sin afectar la vida del hombre de manera tan poderosa como lo ha
hecho aquella vida solitaria.
¡Dios les bendiga!
Amén