Joven; Te escribo a ti, porque eres fuerte, mi palabra permanece
en ti y haz vencido al maligno. Hijo mío, no ames al mundo, ni las
cosas que están en él. Si lo amas el amor de mi Padre no esta en
ti. Porque todo lo que hay en él, no proviene de mi Padre, sino,
de mundo y la pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de
mi Padre permanece para siempre. Joven, tu tienes mi unción y
conoces mi verdad.
No me niegues, no lo hagas porque si me niegas aquí en la tierra
yo te negare en el cielo y no tendrás parte conmigo, así que
confiésame y dile a otros lo mucho que te amo. Hijo mío tu sabes
que lo que haz oído desde el principio aun permanece en ti, por
eso mi niño yo te daré la vida eterna.
Te escribo sobre esto para que nadie te engañe. Recuerda mi unción
esta contigo, yo te he llenado de mi presencia y no te dejaré.
Permanece en mi porque yo soy justo. Clama a mí y yo te responderé.
Hijo mío que nadie tenga en poco tu Juventud, se ejemplo a otros,
déjate usar por mí y verás mi gloria. Yo te amo y tú lo sabes, fue
tan grande mi amor por ti que di mi vida en aquella cruz y si
tuviera que hacerlo nuevamente lo haría.
No descuides el don que hay en ti. Recuerda mi llamado, ese
llamado que te hice al igual que los dones que te he dado son
irrevocables, así que has lo que te he enviado a hacer. Eres una
flor de mi jardín.
Recuerda que nadie te amara como yo. Espera en mi porque no tardo.
Te amo y te amare siempre tu amigo fiel, JESÚS
¡Dios les bendiga!
Amén
|
|

|
|
|