¿Te has preguntado que tanto confías en el Señor realmente?, es
muy fácil recomendar: “confía en Dios”, y también es muy fácil
decir: “Yo confío en Dios”, pero ¿realmente es así?
Los seres humanos somos muy tendientes a creer
solo lo que vemos o palpamos, así que no nos diferenciamos mucho
de los escribas y fariseos; “Entonces respondieron algunos de los
escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti
señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera
demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del
profeta Jonás.” Lucas 11:38-41.
Por supuesto no es ese el tipo de fe que Dios
quiere que le confiramos sus hijos. Hoy día, nuestros parientes y
amigos “cultos y preparados” no pueden aceptar verdades tan
simples como la que asegura que la raza humana inició con la
creación de Adán y Eva, muchos prefieren creer la creencia seudo
científica de que descendemos del mono, pese a los interminables
vestigios que los simios de hace mas de mil años eran tan iguales
a los simios de hoy, y para poner en duda nuestra fe, les resulta
inexplicable que existan tantas razas y colores de piel cuando los
origines “se supone” fue el mismo, es decir Adán y Eva, de la
misma forma no aceptan que Dios haya confundido las lenguas en
Babel y de ahí se hayan propiciado los diferentes idiomas que hoy
día conocemos, y por supuesto menos aceptan que un hombre “común y
corriente” como lo fue Jesucristo, halla sido Dios mismo. Recuerdo
uno de estos “eruditos” que cierto día me dijo: -¿cómo es posible
que seas tan ingenuo, y pienses que con cerrar los ojos y decir
una oración, Dios te va a escuchar?
No dudo que en tu camino te encuentres con
personajes que piensan así, y para sorpresa de muchos, hay quienes
afirman ser Cristianos, y están en busca de la verdad mediante
otras fuentes no Bíblicas como lo son la “ciencia”, la historia,
los rollos del mar muerto, etc. Eso en mi concepto es tratar de
justificar la fe.
Es claro que Jesús cuando dijo: “… De cierto os
digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis
en el reino de los cielos”. Mateo18:3, ¿Por qué como un
niño?, Porque los niños todo lo creen sin cuestionar nada. Así de
los adultos Jesús espera una Fe ciega en Él.
El caso más claro respecto de la fe que el
Señor espera de nosotros, se ilustra en la respuesta que Jesús dio
a Tomas: “Dísele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creíste:
bienaventurados los que no vieron y creyeron. Juan:20:29.
Yo no vi, y creí, por tanto me considero bienaventurado por el
Señor, ¿y tu?. Dime, ¿que caso tiene encontrar la respuesta a los
“misterios no revelados”?, ¿para que desgastarse en ello cuando
Jesús asegura que algún día todo será revelado?: “Porque no hay
nada oculto que no haya de ser manifestado, ni secreto que no haya
de descubrirse”. Marcos 4:22. Así que seamos pacientes que
en su debido tiempo sabremos todas las cosas.
Te animo a ejercitar la fe, “Porque en el
evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como
está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”
Romanos 1:17.
¡Dios les bendiga!
Amén